Intensifican medidas contra el dengue en el barrio Ejército Argentino

Equipos de salud pública llevaron a cabo una campaña integral en el barrio Ejército Argentino, en la zona de influencia del Centro de Atención Primaria de la Salud (CAPS) Pedro Figueroa. El objetivo principal de esta iniciativa fue educar a los habitantes sobre las prácticas más efectivas para prevenir el dengue, centrándose en el control y eliminación de los criaderos del mosquito Aedes aegypti. Esta acción forma parte de las directrices permanentes establecidas por las autoridades provinciales para salvaguardar la salud de la población.
Saúl Figueroa, responsable de la Sección Lucha contra Vectores, detalló que seis brigadas recorrieron el vecindario casa por casa, brindando información vital a los residentes. Subrayó la importancia de actuar preventivamente, especialmente con el aumento de las temperaturas, que propicia la reactivación del ciclo de vida del mosquito. Durante las visitas, los agentes sanitarios aconsejaron sobre el mantenimiento de patios y jardines, recordaron los síntomas de la enfermedad y, con autorización de los vecinos, realizaron inspecciones para enseñar cómo erradicar correctamente los focos de reproducción. Una recomendación clave fue cambiar diariamente el agua de los bebederos de mascotas y cepillar sus recipientes semanalmente para eliminar posibles huevos.
Figueroa enfatizó que, aunque algunos residentes esperen fumigaciones, el control químico por sí solo es menos efectivo si no se complementa con una eliminación rigurosa de los criaderos. Señaló que estudios recientes demuestran una creciente resistencia del mosquito a los insecticidas utilizados, lo que refuerza la idea de que la estrategia más eficaz para evitar futuros brotes de dengue y chikungunya es la eliminación constante de recipientes que acumulen agua. La participación activa de cada persona es fundamental para mantener los hogares libres de criaderos y frenar la proliferación del mosquito transmisor de estas enfermedades.
España intensifica la vigilancia de enfermedades transmitidas por mosquitos ante casos importados y el cambio climático
El Ministerio de Sanidad de España ha reportado recientemente un total de 124 contagios de dengue y 108 de chikungunya, todos ellos detectados en viajeros que regresaron al país hasta mediados de julio. Comparado con el mismo periodo del año anterior, los casos de dengue disminuyeron, mientras que los de chikungunya mostraron un aumento notable. La mayoría de los casos de chikungunya se vincularon a viajes a Bolivia y Cuba, en tanto que los de dengue se asociaron principalmente con estancias en Maldivas y otras naciones americanas. A pesar de no haberse registrado transmisiones locales este año, las autoridades sanitarias alertan sobre el riesgo potencial debido a la presencia del mosquito tigre ('Aedes albopictus') en diversas regiones, especialmente en el litoral mediterráneo y Baleares, lo que podría facilitar la propagación del virus a partir de personas infectadas.
La preocupación no se limita al dengue y chikungunya. El Ministerio también ha expresado inquietud por el virus del Nilo Occidental, transmitido por mosquitos 'Culex', con tres infecciones humanas confirmadas y detecciones del virus en mosquitos en varias provincias. La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha emitido una advertencia global sobre el incremento de estas enfermedades en América y Asia, instando a fortalecer los sistemas de vigilancia y control para prevenir su expansión a nuevas zonas geográficas.
El cambio climático emerge como un factor crucial en este escenario. El incremento de las temperaturas, las olas de calor y otros fenómenos meteorológicos extremos están alterando la distribución geográfica y los patrones de actividad de los mosquitos vectores. Aunque el calor puede favorecer la proliferación de ciertas especies y prolongar su ciclo de vida, las sequías extremas también pueden limitar la disponibilidad de agua esencial para el desarrollo larvario, complejizando la relación entre el clima y la presencia de estos insectos.
Frente a esta situación, la participación ciudadana se ha convertido en una herramienta invaluable para complementar la vigilancia tradicional. Desde 2014, la iniciativa 'Mosquito Alert' permite a cualquier persona contribuir con datos cruciales, como fotografías de mosquitos, reportes de posibles focos de cría o notificaciones de picaduras. Esta plataforma, que se integró en el Plan Nacional de Prevención y Control de Enfermedades Transmitidas por Vectores en 2023, ha facilitado la detección temprana de especies invasoras en cientos de municipios españoles y ha procesado decenas de miles de observaciones, proporcionando información esencial para investigadores y administraciones públicas.
Los expertos subrayan que comprender cómo las variaciones climáticas afectan el comportamiento de los mosquitos y la exposición humana a sus picaduras es fundamental para desarrollar modelos predictivos más precisos. Por ello, se anima a la población a descargar la aplicación 'Mosquito Alert' y participar activamente. Además, se aconseja encarecidamente a quienes viajen a regiones donde el dengue, el zika o el chikungunya son endémicos, que tomen precauciones contra las picaduras. Al regresar a España, especialmente a áreas con presencia del mosquito tigre, es vital mantener estas medidas de protección durante al menos dos semanas para evitar la transmisión local de la enfermedad.
Honduras Bajo Alerta Sanitaria por Dengue y el Resurgimiento de Enfermedades Evitables

Honduras se encuentra en un estado de alerta sanitaria, con el Distrito Central registrando la mayor cantidad de casos de dengue. Las estadísticas del Hospital Escuela, proporcionadas por su director Darío Zúniga, señalan que adolescentes y adultos jóvenes son los más vulnerables a esta enfermedad, concentrando un número significativo de contagios en la capital hondureña.
La Secretaría de Salud (Sesal) ha reportado un total de 5,064 casos de dengue clásico y 89 de dengue grave en el país. El Distrito Central sigue siendo el epicentro de la transmisión, con 1,184 infecciones, lo que representa casi una cuarta parte del total nacional. Además, el departamento de Choluteca también muestra una alta preocupación debido a la incidencia de la enfermedad. Frente a este escenario, las autoridades sanitarias insisten en la importancia de las medidas preventivas. Se hace un llamado urgente a la población para eliminar cualquier recipiente que pueda servir como criadero del mosquito transmisor, almacenar el agua de forma segura y buscar atención médica inmediata ante síntomas como fiebre, dolores musculares, malestar general o cualquier señal de alarma.
Paralelamente a la emergencia del dengue, el sistema de salud hondureño enfrenta el desafío del aumento de enfermedades que son completamente prevenibles mediante la vacunación, como el sarampión y la tosferina. El doctor Carlos Umaña ha atribuido este repunte a una disminución en el cumplimiento de los esquemas de vacunación infantil, observando que muchos padres han dejado de llevar a sus hijos a los centros de salud para recibir las dosis necesarias.
Actualmente, Honduras registra 12 casos confirmados de sarampión y lamentablemente 15 muertes relacionadas con la tosferina, lo que subraya el riesgo para los niños sin la protección adecuada. El galeno destacó que la Secretaría de Salud dispone de las vacunas esenciales y refutó la resistencia de algunos sectores a la inmunización, a menudo basada en desinformación, resaltando que la ciencia respalda la seguridad y la eficacia de las vacunas como herramienta vital para evitar complicaciones y reducir la mortalidad.
En conclusión, las autoridades sanitarias enfatizan que la prevención es la estrategia primordial para contener tanto el dengue como estas enfermedades reemergentes. Se insta firmemente a la ciudadanía a visitar los centros de salud, completar los calendarios de vacunación y permanecer vigilantes ante cualquier indicio de enfermedad. Este llamado es crucial para padres de familia, jóvenes y comunidades con alta incidencia, buscando aliviar la presión sobre los servicios hospitalarios durante esta temporada epidemiológica.
Dengue: 183 casos sospechosos notificados durante la última semana en Argentina

Los recientes datos del Boletín Epidemiológico Nacional, correspondientes a la semana 25, confirman un incremento sostenido en los diagnósticos de bronquiolitis y neumonía a nivel nacional. Este repunte se vincula principalmente a la actividad del Virus Sincicial Respiratorio (VSR), mientras que la circulación del virus de la influenza muestra una tendencia a la baja. A pesar de que los niveles se mantienen dentro de los rangos esperados para la temporada, el sistema de salud continúa bajo una notable exigencia.
El Ministerio de Salud ha detallado que, si bien la presencia de virus respiratorios se alinea con las proyecciones estacionales, el VSR ha experimentado un ascenso constante desde la semana 13, lo que se traduce directamente en un mayor número de casos de enfermedades pulmonares. Por el contrario, la influenza A, especialmente el subtipo H3N2, ha disminuido su incidencia, reflejado en una caída de la positividad en pacientes ambulatorios del 41% al 33,3% en una semana. Sin embargo, el VSR ha registrado 21 nuevos casos ambulatorios en el último mes y 277 internaciones confirmadas por laboratorio, superando en 29 las cifras de la semana anterior.
Hasta la semana 24, se notificaron 67.907 casos de neumonía y 47.683 de bronquiolitis, cifras que, aunque se encuentran dentro del "corredor endémico" y son inferiores a las de 2016 (excluyendo el período de la pandemia), generan alerta entre los profesionales de la salud. Paralelamente, la vigilancia genómica del ANLIS Malbrán indica que la variante predominante de influenza A sigue siendo el subclado K (J.2.4.1).
En relación con otras patologías, el informe señala una disminución constante de la fiebre chikungunya desde la semana 16, con la mayoría de los 2.819 casos concentrados en el NOA. Respecto al dengue, la situación se mantiene sin cambios significativos, sin nuevos casos confirmados y una leve reducción en los sospechosos, aunque 335 posibles contagios permanecen bajo investigación. El Ministerio enfatiza la necesidad de reforzar la supervisión epidemiológica y la completitud de los estudios diagnósticos para confirmar o descartar estas y otras enfermedades emergentes.
Panamá: El Dengue Retrocede Ligeramente, Pero la Eliminación de Criaderos Sigue Siendo Prioridad Sanitaria

Hasta la semana epidemiológica número 24, que abarcó del 14 al 20 de junio, Panamá ha registrado un total de 3,345 casos de dengue. Aunque esta cifra muestra una leve disminución reciente, las autoridades sanitarias recuerdan la importancia de no relajar las medidas preventivas. Del total de contagios, 2,919 se han clasificado sin señales de alarma, mientras que 406 presentaron signos de alerta y se confirmaron 20 casos graves de la enfermedad, lo que subraya la necesidad de una respuesta continua y efectiva.
La distribución geográfica de los casos revela que la Región Metropolitana encabeza la lista con 824 afectados, seguida de Colón con 661 y Panamá Oeste con 329. Otras zonas con alta incidencia incluyen Bocas del Toro, San Miguelito y Panamá Este. En cuanto a las hospitalizaciones, 425 personas han requerido internamiento en lo que va del año, una cifra menor en comparación con el mismo período del año anterior. Lamentablemente, se mantienen en 10 las defunciones atribuidas al dengue, con tres de ellas en Bocas del Toro y Los Santos, y una en Coclé, Colón, Panamá Norte y Veraguas respectivamente.
El incremento de casos de dengue en los últimos años se ha vinculado directamente con la temporada de lluvias y la proliferación de sitios de reproducción del mosquito en áreas urbanas y rurales. Si bien se han intensificado las campañas de fumigación, la resistencia del mosquito Aedes aegypti reduce su efectividad con el tiempo. Por ello, la principal recomendación de los expertos es priorizar la eliminación de envases con agua estancada y residuos acumulados. Además, se advierte que las cifras oficiales podrían subestimar la verdadera magnitud del problema, ya que muchas infecciones no son reportadas al sistema de salud, una tendencia observada en otros países de la región donde los casos reales pueden ser mucho mayores.
La situación en Panamá se enmarca en un ciclo regional de dengue que afecta a toda América Latina, con el país registrando históricamente altas tasas de incidencia. A pesar de la tendencia decreciente observada en las últimas semanas, es crucial que la población mantenga una vigilancia constante. Se insta a erradicar de forma permanente los criaderos inservibles del mosquito dentro y alrededor de los hogares y a manejar adecuadamente los depósitos de agua útil. Ante cualquier síntoma sospechoso, como fiebre alta, dolor de cabeza intenso, malestar general o dolores musculares, es fundamental evitar la automedicación y buscar atención médica inmediata para prevenir complicaciones graves.
Un estudio revela que el mosquito del dengue puede habituarse a los repelentes, complicando su erradicación

Una colaboración científica internacional ha descubierto una preocupante adaptación en el mosquito Aedes aegypti, el principal portador del dengue. Su investigación indica que estos insectos poseen la capacidad de superar su aversión natural a los repelentes químicos, aprendiendo efectivamente a ignorarlos. Este hallazgo plantea nuevos desafíos para los esfuerzos de salud pública destinados a controlar las enfermedades transmitidas por mosquitos.
Publicado en la revista Journal of Experimental Biology, el estudio detalla cómo las hembras de Aedes aegypti, conocidas por su adaptabilidad, pueden vincular el olor de un repelente con resultados beneficiosos, como el acceso a alimentos. Esta asociación anula su deseo instintivo de huir, transformando lo que antes era un disuasivo en algo que pueden tolerar. El trabajo, liderado por Claudio Lazzari del CNRS de Francia y Clement Vinauger de Virginia Tech en EE. UU., proporciona información crucial sobre las complejidades de gestionar amenazas para la salud como el dengue, el chikungunya y la fiebre amarilla.
Para lograr estos hallazgos, los científicos emplearon técnicas de psicología experimental, que recuerdan al condicionamiento pavloviano, adaptadas específicamente para insectos. Utilizaron un método de "condicionamiento inverso" en el que a los mosquitos se les ofrecía simultáneamente una comida y se les exponía al DEET, un repelente ampliamente utilizado desde la década de 1940. Al emparejar repetidamente la recompensa alimenticia (sangre o azúcar) con el olor del repelente, los investigadores lograron entrenar a los mosquitos para que asociaran el olor con la nutrición, disminuyendo así su respuesta de evitación inicial. Durante varios meses, un grupo de aproximadamente 30 mosquitos hembra se sometió a este protocolo, demostrando un claro cambio en su percepción y comportamiento hacia el repelente.
Además de la investigación conductual, el equipo utilizó técnicas avanzadas de imagen y electrofisiología para observar la actividad neuronal de los mosquitos. Esto les permitió visualizar cómo las señales olfativas de las antenas se procesan y modifican dentro de regiones específicas del cerebro, confirmando la capacidad de los insectos para el aprendizaje sensorial. Aunque estos experimentos se realizaron en condiciones controladas de laboratorio y con un número limitado de especímenes, lo que significa que los mosquitos salvajes aún no son necesariamente resistentes al DEET, los hallazgos subrayan la necesidad urgente de estrategias innovadoras en el control de vectores.
Esta investigación resalta la naturaleza intrincada de combatir las enfermedades transmitidas por insectos y complementa otros avances recientes, como el método Wolbachia para el control de la transmisión del dengue. A pesar de estos nuevos conocimientos, el DEET sigue siendo un repelente reconocido y eficaz a nivel mundial. Los expertos continúan recomendando su uso constante junto con otras medidas de protección personal en áreas donde estas enfermedades son prevalentes, enfatizando el papel de los esfuerzos científicos interdisciplinarios para salvaguardar la salud pública contra las amenazas emergentes.
